8 formas en que los agentes de seguridad pueden mantenerse en forma mientras están de servicio
Trackforce
19 de mayo de 2020 · 6 minutos de lectura

8 formas en que los agentes de seguridad pueden mantenerse en forma mientras están de servicio
No hace falta decir que la buena forma física es una parte esencial del trabajo de un agente de seguridad. Sin embargo, a veces a los agentes les cuesta mantener una buena forma física.
Aunque normalmente se recomienda acudir al gimnasio para alcanzar el nivel de forma física deseado, para algunos agentes de seguridad esto no siempre es posible ni práctico. Afortunadamente, existen varias formas en las que los agentes pueden mantenerse en forma y cuidar su bienestar general mientras están de servicio.
La importancia del ejercicio físico
Los agentes de seguridad suelen tener que reaccionar ante situaciones inesperadas de forma rápida y eficaz. Ya se trate de alguien que actúe de forma sospechosa, de un ladrón de tiendas o de un atracador armado, la falta de forma física por parte del agente puede poner en peligro tanto a él mismo como a quienes confían en él para su protección.
Por el contrario, estar en buena forma física y mental significa que los agentes tienen más posibilidades de darse cuenta de que se está produciendo un incidente y pueden reaccionar con mayor eficacia. Hay ocho formas en las que los agentes de seguridad pueden mejorar fácilmente su forma física y desempeñar su trabajo de manera más eficaz.
1. Opciones alimentarias saludables
Por muy tentadores que puedan resultar los aperitivos azucarados, las tartas, las hamburguesas, las patatas fritas y otros alimentos poco saludables, son las peores opciones para cualquiera que se preocupe por su peso y su salud. El buen estado físico empieza por una alimentación adecuada, con alimentos que aporten las vitaminas, los minerales y las proteínas esenciales.
Consumir muchos hidratos de carbono puede proporcionar un impulso de energía breve e intenso, pero a la larga provoca un entumecimiento de los sentidos y una sensación de pesadez. Sustituir los donuts y los aperitivos ricos en carbohidratos por fruta fresca o seca, frutos secos, ensaladas, queso, huevos cocidos, pan integral y yogur natural endulzado con miel o estevia puede ayudar a empezar a introducir estos cambios. Aunque no es necesario renunciar por completo a las bebidas con cafeína, los agentes deberían alternar su consumo de cafeína con agua para mantenerse hidratados.
2. Estiramientos para el bienestar
Los estiramientos son otra forma en la que los agentes pueden mejorar su bienestar mientras están de servicio, sobre todo si permanecen en un mismo lugar y no se desplazan con frecuencia de un control a otro. Permanecer sentado durante mucho tiempo puede provocar tensión en los isquiotibiales, lo que, en última instancia, puede afectar a la marcha y a la carrera.
Los estiramientos, por muy básicos que sean, pueden ayudar a fomentar y mantener la fuerza muscular y la flexibilidad, lo que a su vez puede mejorar la salud de las articulaciones del cuerpo.
3. Aprovecha las ventajas de estar de pie
Los empleados que trabajan sentados en un escritorio pueden comprobar que su forma física mejora si pasan al menos 15 minutos de cada hora de pie. Otra opción es alternar regularmente los periodos en los que están sentados con los que están de pie, para asegurarse de no permanecer en una posición sedentaria durante demasiado tiempo.
Estar de pie conlleva varios beneficios, como una mayor fuerza de los músculos del tronco, una mejor postura y una normalización más rápida de los niveles de azúcar en sangre después de comer.
Estar de pie también reduce el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad.
4. Fomentar el bienestar mental
La forma física mental va de la mano de la forma física física, por lo que los agentes de seguridad deben proponerse desarrollar y mantener ambas. La falta de estímulos en el trabajo puede provocar distracciones innecesarias, letargo y comer por aburrimiento. Sin embargo, el hecho de querer mantenerse mentalmente estimulado no debe servir de excusa para jugar a videojuegos. En su lugar, un agente de seguridad puede ejercitar su mente memorizando palabras de un nuevo idioma, perfeccionando ejercicios de memoria o realizando actividades similares de entrenamiento mental.
Dado que a los agentes se les suelen asignar órdenes específicas en cada turno, deberían intentar aprovechar al máximo cualquier posible estímulo mental que les proporcionen estas tareas. Incluso aprender a redactar informes correctamente o perfeccionar la caligrafía supone un ejercicio para la materia gris.
5. Usa las escaleras
Coger el ascensor puede resultar tentador, pero subir por las escaleras es una de las mejores formas de mantener el bienestar físico mientras se está de servicio. Las investigaciones demuestran que subir escaleras ayuda a fortalecer los músculos, mejora la salud cardiovascular y reduce el riesgo de sufrir un ictus.
También se ha demostrado que subir escaleras quema más calorías que trotar y, además, a diferencia de correr, supone un menor impacto para las rodillas.
6. Entrenamiento muscular en el trabajo
Muchos ejercicios con el propio peso corporal y ejercicios isométricos son lo suficientemente sencillos como para que los agentes de seguridad puedan realizarlos mientras están de servicio. Si no es posible realizarlos durante los periodos activos del turno, se pueden hacer antes de que comience el turno o durante un descanso.
Entre los ejemplos de este tipo de ejercicios se incluyen:
- Flexiones: Casi todo el mundo conoce las flexiones, que son una forma excelente de desarrollar la fuerza de la parte superior del cuerpo.
- Sentadillas contra la pared: En las sentadillas contra la pared, las caderas y las rodillas forman ángulos rectos, lo que ayuda a fortalecer los cuádriceps.
- Planchas: Las planchas son un buen ejercicio para desarrollar la fuerza de la parte superior del cuerpo y del tronco.
7. Aprovecha bien los descansos
Comer y luego no hacer nada es una forma tradicional de pasar el tiempo libre, pero es poco probable que eso contribuya mucho a la salud y el bienestar. Hay muchas formas en las que los agentes de seguridad pueden aprovechar sus descansos para mantenerse en forma.
Un descanso es el momento ideal para realizar los ejercicios físicos y mentales mencionados anteriormente, que mantendrán a los agentes con energía y motivación para la siguiente parte de su turno. Ya se trate de unas cuantas flexiones o de subir las escaleras hasta arriba del todo, seguido de un tentempié saludable y un sudoku, esto puede hacer que los agentes se sientan en mejor forma física y mental que antes.
Otra forma de fomentar el bienestar durante los descansos, sobre todo si los agentes se encuentran en espacios cerrados con aire acondicionado e iluminación artificial, es salir al aire libre para disfrutar del sol y el aire fresco, lo que puede revitalizar el cuerpo y la mente.
8. Mantente activo cuando no estés de servicio
Mantenerse activo fuera del servicio es otra forma en que los agentes de seguridad pueden mantenerse en forma. Si un agente se ha acostumbrado a estar sentado durante largos periodos de tiempo, es posible que continúe con este hábito en casa. Sin embargo, si se le anima a hacer ejercicio en su tiempo libre y si complementa su nivel de actividad con la alimentación saludable, el agua y los ejercicios sugeridos anteriormente, comprobará que su capacidad para la actividad física aumenta.
Siempre es un buen momento para ponerse en marcha
Como se puede observar, fomentar la salud y la forma física entre el personal de seguridad da sus frutos. Los agentes de seguridad no solo se sentirán más sanos, sino que también estarán más atentos y podrán mejorar sus tiempos de reacción.
Al fin y al cabo, el trabajo no debería determinar tu estado físico. Mantenerte en forma es cosa de todos.
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