Cómo la COVID-19 amplió el perímetro de seguridad física

El equipo de Trackforce

Trackforce

17 de noviembre de 2022 · 4 minutos de lectura

Blog: Seguimiento de rondas de vigilancia y protección de trabajadores aislados 1024x536 min

Cómo la COVID-19 amplió el perímetro de seguridad física

Cuesta creer que hayan pasado poco más de dos años desde el inicio oficial de la pandemia. Ahora, el virus parece estar bajo control, ya están disponibles las vacunas contra la COVID-19, la gente vuelve a viajar y la mayoría de los negocios han reabierto sus puertas.

Sin embargo, se podría decir que seguimos viviendo tiempos extraordinarios. La forma en que funcionaban muchas empresas antes de la COVID-19 no es la misma que la que siguen la mayoría hoy en día. En nuestro mundo pos-COVID-19 siguen existiendo enormes retos, especialmente en lo que se refiere a la seguridad de las instalaciones y a garantizar la salud y la seguridad de los empleados, los clientes y los proveedores.

En el pasado, en un día normal, los guardias de seguridad se centraban en el control de accesos, la gestión de identificaciones, las amenazas potenciales y reales, y en ofrecer un excelente servicio al cliente. Esas preocupaciones y responsabilidades siguen vigentes. Sin embargo, en un mundo post-COVID, la forma en que se llevan a cabo esas responsabilidades ha cambiado drásticamente.

La pandemia de la COVID-19 ha dado lugar a la elaboración de directrices de seguridad y protección frente a la pandemia, así como a un nuevo perímetro de seguridad. ¿En qué consiste y qué papel desempeñan los guardias de seguridad a la hora de garantizar su seguridad?

Nueva seguridad, nuevo perímetro

Antes de la pandemia de COVID-19, la seguridad perimetral solía comenzar en el vestíbulo. Los guardias de seguridad solían ver cada día a cientos de empleados, clientes, proveedores y otras personas que transitaban por el vestíbulo de las instalaciones. Esas personas necesitaban ser identificadas o sometidas a controles de seguridad, requerían ayuda para acceder a los ascensores y a las plantas superiores, o necesitaban indicaciones para llegar a un edificio de oficinas concreto.

Tras la COVID, esos vestíbulos tienen un aspecto muy diferente. Aunque el control de identidad podía realizarse en el mostrador de recepción del vestíbulo, en la puerta del ascensor, en el muelle de carga o en cualquier otra zona, en muchas instalaciones el nuevo perímetro de seguridad se ha desplazado. Ahora es probable que las instalaciones hayan establecido un perímetro de seguridad fuera del recinto o directamente en la puerta de la misma.

Algunas empresas han llegado incluso a instalar controles en las puertas de sus instalaciones, lejos de la entrada. Los nuevos procedimientos de control y acceso también pueden incluir controles de temperatura, comprobación del uso de mascarilla y el cumplimiento de las normas de distanciamiento social, incluso en un mundo post-COVID.

La implantación de un nuevo perímetro de seguridad implica ahora que los guardias de seguridad deben encontrar nuevas formas de interactuar y comunicarse con las personas que desean acceder a los espacios sin necesidad de intervención física.

Procedimientos actualizados de formación del personal de seguridad

A la hora de informar a las partes interesadas sobre los nuevos sistemas de seguridad perimetral para comercios, es importante tener en cuenta que la formación habitual de los guardias de seguridad puede incluir servicios de seguridad y protección anteriores a la pandemia de COVID-19. Debido a las amenazas de seguridad específicas de la COVID-19, las expectativas en materia de seguridad física durante la pandemia son, sin lugar a dudas, diferentes.

Pero lo diferente también puede ser positivo. Los guardias de seguridad pueden desempeñar un papel proactivo en la implantación de nuevas tecnologías y protocolos de seguridad. Incorporar las últimas soluciones de seguridad perimetral resulta mucho más sencillo cuando cuentan con la tecnología de su lado.

Por ejemplo, las nuevas aplicaciones para teléfonos inteligentes, incluido el nuevo software, pueden facilitar la toma de la temperatura, el seguimiento y la localización de empleados o visitantes, así como la aplicación de los protocolos de distanciamiento social.

Es más, la formación para garantizar la seguridad del nuevo perímetro puede resultar más sencilla y rentable gracias a las herramientas y clases de formación virtual. En muchos casos, la formación de los guardias puede realizarse en línea, complementándola con sesiones presenciales de seguimiento.

Mayor importancia de la experiencia

Antes de la pandemia de la COVID-19, los guardias de seguridad solían ser el primer punto de contacto de una empresa con sus clientes. Además de velar por la seguridad, se encargaban de otra función: ayudar a los clientes en todo lo que necesitaran. Eso no ha cambiado. Debido a las nuevas medidas de seguridad y a las normas relacionadas con la COVID-19, la atención al cliente simplemente se desarrolla de una forma ligeramente diferente.

En este contexto y en estos tiempos, los guardias de seguridad que establecen y comunican el nuevo perímetro pueden ayudar a mitigar cualquier frustración que puedan sentir los empleados que quizá no entiendan por qué deben pasar un control de seguridad fuera de las zonas habituales.

También existe la oportunidad de centrarse en las experiencias del personal y en mejorar su implicación, de modo que, cuando las oficinas cuenten con toda su plantilla —sea lo que sea lo que eso signifique—, los empleados, visitantes e invitados sigan encontrando un equipo de seguridad bien formado y con conocimientos que pueda atender sus necesidades de seguridad y protección tras la pandemia.

Decir que la COVID-19 ha sido dura sería quedarse corto: para muchas empresas, supone el mayor reto al que se han enfrentado jamás. El nuevo perímetro de seguridad y la nueva forma de controlar a los empleados, visitantes y proveedores resultan complicados, pero no insuperables.