Cómo reducir las bajas por enfermedad de los empleados: 9 estrategias que funcionan
Trackforce
23 de junio de 2022 · 7 minutos de lectura

Cómo reducir las bajas por enfermedad de los empleados: 9 estrategias que funcionan
Los problemas de asistencia de los empleados llevan años afectando al sector de la seguridad física. Si tus agentes llegan tarde o faltan al trabajo con frecuencia, esto puede afectar a tus resultados económicos, así como a la moral de toda la empresa.
Aunque no es razonable esperar una asistencia perfecta, las ausencias y los retrasos habituales deben abordarse con rapidez.
Vamos a explicar cómo reducir las bajas por enfermedad de los empleados con 9 estrategias de eficacia probada
- Contrata a las personas adecuadas
- Lleva un registro detallado
- Aborda los problemas con rapidez
- Reconocer el buen desempeño
- Que los guardias recuperen los turnos que no han cubierto
- Da buen ejemplo
- Establece las normas básicas
- Canalizar las llamadas a través de un responsable
- Seguimiento
1. Contrata a las personas adecuadas
La mejor forma de reducir las bajas por enfermedad de los empleados es contratar a las personas adecuadas desde el principio. Para ello:
- Tómate tu tiempo para contratar (¡pero no demasiado! Si esperas demasiado, podrías perderte a candidatos excelentes en este mercado laboral tan competitivo).
- Realizar comprobaciones de antecedentes
- Revisar y llamar a las referencias de los empleados
Ser proactivo y dedicar tiempo a encontrar a las personas adecuadas permite formar un equipo fiable.
2. Mantén registros detallados
Es fundamental llevar un registro detallado del rendimiento de los empleados. Además, en la mayoría de los estados es obligatorio. Sin la documentación correspondiente, puede resultar difícil identificar y resolver estos problemas.
Aprovecha el software de gestión del personal de seguridad para facilitar la planificación de turnos, permitir que tu equipo comunique los turnos que coge o deja y, por supuesto, realizar un seguimiento de cualquier incidencia relacionada con la asistencia.
Ponte manos a la obra: dedica un rato cada semana a revisar los registros de asistencia. A la larga, esto te ahorrará tiempo y frustraciones.
3. Aborda los problemas con prontitud
Evita retrasarte en el trabajo y incumplir los plazos cuando un miembro del equipo se ausente. Si observas que un empleado se ausenta con frecuencia por enfermedad o por una emergencia durante las épocas de mayor volumen de trabajo, es posible que esté abusando del sistema.
Pero no saques conclusiones precipitadas. Asegúrate de abordar abiertamente sus problemas de asistencia. Es posible que estén pasando por dificultades y necesiten apoyo adicional.
Siempre es mejor abordar rápidamente los problemas de asistencia. Aunque el empleado sea excelente en el resto de sus funciones, si tiene la mala costumbre de llegar constantemente tarde al trabajo, se trata de un problema que debe resolverse.
Si das la impresión de tolerar las llegadas tardías de un empleado, esto puede generar problemas de cultura en tu equipo, además de suponer un gasto innecesario para la empresa.
Actúa: Elabora una política clara para los empleados sobre los retrasos y el absentismo por «ausencia sin previo aviso». Esto es absolutamente necesario para garantizar que todo el mundo sepa qué se espera de ellos y cuáles serán las consecuencias si no se respetan las normas.
4. Reconocer el buen rendimiento
El reconocimiento es una forma muy eficaz de motivar a tus guardias y levantarles la moral. Una forma de hacerlo es recompensar el buen desempeño con una remuneración, lo que animará a los empleados a cumplir con las normas.
Ponte manos a la obra: Podrías plantearte incentivar a tus empleados por su asistencia y puntualidad ofreciéndoles una recompensa. Ya sea una placa, días libres remunerados o una tarjeta regalo, asegúrate de que entiendan por qué la reciben.
También hemos comprobado que un poco de competencia puede resultar muy eficaz. Puedes ofrecer una recompensa colectiva por la puntualidad o por la asistencia perfecta durante un número determinado de días. Eso sí, recuerda no penalizar a los empleados por faltar al trabajo por motivos justificados, ya que eso también puede generar resentimiento y podría provocar rotación de personal.
5. Que los guardias recuperen los turnos que no hayan cubierto
Si tienes guardias que se ausentan constantemente, deberás tomar medidas disciplinarias.
Una estrategia que nos ha parecido eficaz para hacer frente a las ausencias en el trabajo es ofrecer a los empleados la oportunidad de recuperar los turnos perdidos. Verás que muchos de tus agentes están más que dispuestos a recuperar el tiempo de los turnos en los que han faltado para compensar una posible pérdida de salario.
6. Da buen ejemplo
Dar buen ejemplo es fundamental. Si los directivos y supervisores llegan tarde habitualmente, esto marca la pauta para toda la empresa. Esto transmite a los empleados la idea de que está bien llegar tarde.
Cuando las personas que ocupan puestos de responsabilidad son puntuales y no abusan de las bajas laborales, los empleados se dan cuenta de su ética de trabajo e intentan seguir su ejemplo.
Ponte manos a la obra: colabora con tus responsables y supervisores para asegurarte de que conocen la política sobre retrasos e «ausencias sin previo aviso». Dado que deben dar ejemplo, es necesario que conozcan bien las normas y las cumplan.
7. Establecer las normas básicas
Cuando la asistencia de un miembro del equipo deja de ser la ideal, es importante explicarle cómo el incumplimiento del horario afecta a todo el equipo. Las personas siempre aceptan mejor los cambios cuando comprenden por qué son importantes. Es posible que tus guardias no se den cuenta de cómo las ausencias sin previo aviso afectan al resto. De que los demás tienen que esforzarse más para cubrir el hueco que dejan.
Por lo tanto, el simple hecho de compartir el panorama general con tus empleados puede cortar el problema de raíz, de modo que no sea necesario tomar medidas disciplinarias adicionales.
Actúa: No esperes a que surjan problemas con la asistencia del personal de seguridad para establecer las normas básicas. Asegúrate de que las políticas sobre horarios y asistencia del personal de seguridad formen parte de la formación inicial y continua.
8. Canalizar todas las cancelaciones de llamadas a través de un responsable
Es increíble lo bien que funciona esto. A los empleados les resulta mucho más fácil ausentarse del trabajo de forma espontánea cuando llaman a la recepcionista o dejan un mensaje a un compañero o en el buzón de voz.
Toma medidas: Establece como norma que los empleados tengan que llamar a su jefe si no pueden acudir al trabajo. Si el empleado tiene una verdadera emergencia o una razón válida para su ausencia (por ejemplo, enfermedad o servicio como miembro de un jurado), es poco probable que le suponga un problema llamar a su jefe para informarle. Pero si está intentando faltar al trabajo, el hecho de tener que llamar y mentir a su jefe puede ser suficiente para reducir el número de ausencias.
9. Seguimiento
Independientemente de los motivos por los que un empleado falte al trabajo, asegúrate de hacer un seguimiento. El seguimiento tiene el doble objetivo de hacer saber a los empleados que te preocupas por ellos y de que estás al tanto de sus ausencias.
Si un empleado se ha ausentado por un motivo justificado, como una enfermedad, pregúntale cómo se encuentra para ver si puede volver al trabajo o si necesitará más tiempo. No intentes obligarle a volver al trabajo si necesita más tiempo. En su lugar, muéstrale tu preocupación y ofrécele turnos adicionales cuando se encuentre mejor, por si quiere recuperar parte de los ingresos perdidos.
Cuando haces un seguimiento de las ausencias autorizadas, empiezas a crear una cultura laboral más positiva. Demuestras que te preocupas por tus empleados y por su bienestar.
Y si realizas un seguimiento habitual tras las ausencias, es probable que los empleados se lo piensen dos veces antes de abusar del sistema.
Hay muchas cosas que puedes hacer para mejorar la asistencia de los guardias de seguridad
Son cosas que pasan. Los atascos y las enfermedades son inevitables. Lo que no es aceptable es que un empleado parezca incapaz de llegar nunca a tiempo al trabajo o falte al trabajo con frecuencia. Si ese es el caso, el empleado no está respetando tu tiempo ni el de su equipo.
Puedes evitar que esto ocurra llevando un buen registro, abordando de forma proactiva los problemas que surjan y realizando un mantenimiento preventivo.
La responsabilidad y la fiabilidad son dos aspectos fundamentales para dirigir con éxito una empresa de seguridad. Si no das buen ejemplo e inculcas la puntualidad y una cultura de respeto en la formación de los empleados, esto puede empezar a tener graves repercusiones en la moral del personal. Si no se controla, con el tiempo esto puede provocar una alta rotación de personal, lo que supone un enorme coste para tu empresa.
¡No esperes más para pasar a la acción! Gracias a una amplia variedad de informes automatizados, tanto tú como tus supervisores podréis estar siempre al tanto de los problemas urgentes, del personal con bajo rendimiento y mucho más.
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