Formación de tus guardias de seguridad para que se conviertan en agentes de seguridad

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20 de febrero de 2023 · 10 minutos de lectura

Formación de guardias de seguridad²⁰ para que se conviertan en agentes de seguridad

Formación de tus guardias de seguridad para que se conviertan en agentes de seguridad

La diferencia entre los términos «guardia de seguridad» y «agente de seguridad» puede parecer insignificante, pero puede suponer una gran diferencia para tus empleados y clientes. Existen diferencias claras entre los agentes de seguridad y los guardias de seguridad que conviene tener en cuenta antes de decidir contratar a unos u otros. Tu empresa de seguridad física debe asegurarse de que se comprenden bien estas diferencias a la hora de promocionar sus servicios ante los clientes y de contratar a nuevos empleados o colaboradores externos.

A menudo, el término «agente» se utiliza para presentar a una persona bajo una luz más profesional, ya que cuenta con formación avanzada y certificaciones como agente de seguridad. Para muchos, este puede ser un título al que aspirar, y si una organización va a utilizarlo, tanto la dirección como los propios agentes deben mantener la coherencia. Por ejemplo, si no se tiene previsto establecer una jerarquía entre «guardias» y «oficiales», la dirección debería abstenerse de utilizar en todo momento el término «guardia», ya que no refleja con exactitud el nivel de formación y profesionalidad al que aspiran los oficiales.

Puede parecer que hay muchos pasos que seguir para diferenciar el trabajo de un guardia de seguridad del de un agente de seguridad, pero todo se reduce a la motivación. Depende en gran medida de los propios guardias actuar como agentes y, por lo tanto, asumir por sí mismos ese papel. Veamos cómo se puede lograr esa transformación mediante una formación eficaz para los agentes de seguridad.

Requisitos de formación para guardias de seguridad

Los buenos agentes de seguridad no necesitan tener una licenciatura ni, de hecho, ninguna formación universitaria. Incluso si la persona solo tiene el título de bachillerato, puede ser un excelente agente de seguridad. Además, existen numerosas opciones de formación y certificación que pueden contribuir a las oportunidades de promoción profesional como agente de seguridad. Por otra parte, contar con una licencia de guardia de seguridad podría ayudar a que los candidatos resulten más atractivos para las empresas de seguridad física. Al continuar formándose y mantenerse al día de las últimas novedades en materia de formación, se amplían las oportunidades profesionales disponibles.

¿Qué hace que un programa de formación para agentes de seguridad tenga éxito?

Existen varios tipos distintos de formación para los agentes de seguridad. Muchas empresas de seguridad ofrecen cursos certificados que pueden completarse en menos de una semana y que, a menudo, se imparten en línea. La formación de los agentes de seguridad también puede realizarse de forma presencial a través de tu propia empresa. A menudo, la mejor forma de hacerlo es que un nuevo empleado acompañe a un agente de seguridad que ya haya completado la formación y obtenido el certificado. Esto permite una valiosa formación en el puesto de trabajo, adaptada específicamente a tu negocio y a tu ubicación.

Formadores de calidad. El primer paso para crear el mejor programa de formación posible para guardias de seguridad es encontrar un buen formador y una buena selección de materiales. Sin esas herramientas, no se puede formar a nadie con éxito en ningún tema. Aunque es importante que la información que se imparte sea relevante para el sector de la seguridad actual, contar con un formador de alta calidad sigue siendo fundamental. Un formador que sepa captar la atención de los alumnos sabe cómo abordar mejor el temario y explicárselo a sus alumnos de forma clara.

Materiales eficaces. Dicho esto, una combinación de vídeos, formación interactiva, folletos y cuestionarios puede ser la mejor forma de mantener el interés de los futuros agentes de seguridad en su formación. La implicación es clave para que retengan los contenidos que imparte el formador. Una retención deficiente se traduce en un desempeño deficiente por parte de los agentes de seguridad, lo que puede acabar suponiendo un coste para tu empresa.

Métodos de formación para agentes de seguridad

Una guía sobre cómo formar a los guardias de seguridad para que se conviertan en agentes de seguridad no estaría completa sin repasar las metodologías probadas y contrastadas. El método de formación que utilices influye en gran medida en cómo tus agentes asimilan y retienen la formación. A continuación te presentamos algunos métodos diferentes que podrían resultarte útiles:

  • KISS – Keep It Simple Stupid (Hazlo sencillo, estúpido). Este debería ser un mandamiento para todo aquel que forme a otras personas. ¡Haz que tu formación sea sencilla! Estás formando a tus participantes en algo de lo que quizá no sepan mucho. Lo mejor es mantenerlo a un nivel básico e ir ampliando los contenidos a medida que avanza la formación. Desarrolla el tema y deja que los alumnos asimilen lo que les estás enseñando, poco a poco. No importa si estás formando a agentes de seguridad, supervisores o altos directivos. Hazlo sencillo.
  • El método socrático: es una forma sencilla, pero extraordinariamente eficaz, de enseñar a las personas. En esencia, son ellos mismos quienes se forman. En lugar de darles las respuestas, se les plantean preguntas abiertas y se les permite responder. Si no saben las respuestas, se quedan pensativos durante unos segundos. Pero, en el proceso, van barajando respuestas que son tanto correctas como erróneas. Puedes indicarles si van por buen camino o no. Esto permite a los alumnos involucrarse en el proceso de aprendizaje y participar en el descubrimiento de nuevos contenidos.
  • Método de impacto: comenzar las clases con un gancho que no se pueda ignorar. Los alumnos deben entender por qué están en el curso y qué pueden sacar de él. Empieza con una historia o un ejemplo que capte la atención de todos. Esto hace que se pongan atentos, presten atención y se pregunten qué va a pasar a continuación. Y, aunque pueda resultar un poco teatral y dramático, es eficaz.

Formación inicial en servicios de seguridad y formación continua

La clave está en mantener a tus agentes informados de lo que ocurre dentro de la empresa y del sector. Toda empresa de seguridad debería impartir un curso de orientación básico y facilitar un manual del empleado, pero eso por sí solo no basta. La realidad será diferente cuando lleguen al lugar de trabajo. Aun así, esta formación inicial para los guardias y agentes de seguridad es importante, ya que es la forma de inculcar los hábitos y las expectativas propios de un agente profesional.

Anímales a leer sobre temas variados. Si trabajan en una planta de plásticos, facilítales revistas sobre las industrias del plástico y la fabricación. Si trabajas por contrato, tus agentes deben conocer el negocio de tu cliente y cómo funciona, incluso si solo se trata de un agente itinerante.

Formación en el puesto de trabajo para agentes de seguridad

El hecho de que tus guardias hayan completado las horas obligatorias de formación, seminarios o vídeos no significa que su formación como agentes de seguridad haya concluido por completo. La diferencia entre la formación en el aula y la formación en el puesto de trabajo (OJT) es enorme. Mientras que la formación inicial es de carácter general, la OJT muestra a los agentes los entresijos de su puesto concreto.

Si tus agentes prestan la atención necesaria a la formación en el puesto de trabajo y se permiten «perderse» por las nuevas instalaciones, llegarán a conocer a la perfección casi todo lo que ocurre en ellas, tanto de día como de noche. Parte de la formación de sus agentes debería consistir en aprender a conocer cada centímetro de las instalaciones. Al aprender estas cosas, deambular por ellas e incluso perderse al principio, se familiarizarán con cada rincón. De este modo, podrán detectar cualquier anomalía e informar correctamente de su ubicación, sonido, estado, etc.

Pruebas y evaluación

La educación y la formación son solo un paso más en este proceso para ayudar a tus guardias a convertirse en agentes. También debes evaluar sus capacidades, observarlos sobre el terreno y animarlos a dar lo mejor de sí mismos por tus clientes.

Aunque la formación es el primer paso, la evaluación debe realizarse inmediatamente después. Si no evalúas a tus agentes, no podrás saber si han aprendido y retenido lo que has intentado enseñarles. Y, lo que es igual de importante, ellos no sabrán si necesitan esforzarse más para mejorar. Evaluar a tus agentes establece unas expectativas claras y facilita la corrección de posibles problemas en el futuro.

Tanto si la formación se imparte en el aula, en el puesto de trabajo (OJT) o si se trata simplemente de un curso de actualización anual, deberías realizar exámenes escritos tras cada sesión. Las preguntas de desarrollo obligan al agente a reflexionar sobre su respuesta y a expresarla con sus propias palabras, lo que demuestra su comprensión de los conceptos.

Las pruebas orales informales también pueden resultar útiles. Tanto si te reúnes con tus agentes en la oficina como si los encuentras durante una inspección aleatoria en un puesto, hazles una pregunta sobre sus funciones y pídeles que respondan con el mayor detalle posible. Esto demuestra su comprensión y perfecciona sus habilidades de comunicación, otra cualidad clave que debe tener un agente profesional.

Ambas pruebas les mantendrán alerta y les ayudarán a familiarizarse con su trabajo. Además, prepararse para estas pruebas les permitirá estar al día sobre su puesto, las necesidades de los clientes y las novedades dentro de la empresa y del sector.

Supervisión sobre el terreno

Tanto tú como los responsables de confianza debéis realizar inspecciones periódicas en los puestos. No basta con limitarse a comprobar que están en su puesto y charlar de forma informal. Hazles preguntas sobre el puesto, las instrucciones del mismo y cualquier aspecto que crean que se podría mejorar. Muéstrate receptivo a sus comentarios y haz que se sientan respetados y valorados.

Además de repasar los principales puntos que suscitan preocupación, conviene asegurarse de que todos los pequeños detalles cumplan con los estándares de tu empresa. Comprobar sus uniformes, las tareas que realizan y la transmisión de las notas informativas reforzará las expectativas de los agentes y les hará saber que la empresa realmente se interesa por ellos.

Mostrar interés por tus agentes de seguridad es también una forma fantástica de conocer sus puntos fuertes y débiles. Esto puede indicarte en qué aspectos es necesario formar a los nuevos empleados, así como cómo podrían ser las actualizaciones anuales de formación. Establecer una buena relación con tus agentes de seguridad nunca es una pérdida de tiempo.

Ve más allá

Anima a tus agentes a ir más allá de lo que la mayoría de la gente esperaría, o incluso de lo que se podría considerar razonable. Esto significa que no deben dar nada por sentado. Si oyen un ruido en unas instalaciones a oscuras, sea del tipo que sea, deben investigar de qué se trata. Puede que solo sea una rata o un ratón, pero también podría ser un delincuente que se haya colado en las instalaciones para causar quién sabe qué tipo de estragos.

Haz saber a tus empleados que también se espera de ellos que demuestren el mismo nivel de profesionalidad en sus interacciones con los clientes. El servicio al cliente es mucho más que sonreír y ser respetuoso. Implica aspectos como ser amable, conocer bien las instalaciones y estar atento tanto a los empleados como a los clientes.

Cómo formar a los guardias de seguridad para que se conviertan en agentes de seguridad

No existe ningún elixir mágico para convertir a los guardias normales en agentes. Se necesita mucho trabajo arduo para que tus agentes adquieran los conocimientos y los hábitos eficaces que necesitan para estar a la altura de su cargo. Eso significa que debes animarles a aprender y mejorar constantemente. A su vez, tendrán el valor de dar ejemplo, tanto para ellos mismos como para los futuros agentes de seguridad que contrates más adelante.

Contar con una formación adecuada para los guardias de seguridad y con una buena actitud por parte de tus agentes es la mejor forma de garantizar que has contratado a agentes de seguridad y no a simples guardias. A su vez, ellos servirán de ejemplo para sus compañeros y el resto de tus empleados, lo que contribuirá a la seguridad y al buen funcionamiento de tu empresa.