Claves para la gestión de supervisores, 2.ª parte: compartir la visión

El equipo de Trackforce

Trackforce

6 de noviembre de 2015 · 4 minutos de lectura

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Claves para la gestión de supervisores, 2.ª parte: compartir la visión

Esta es la segunda parte de nuestra serie de seis entregas sobre la gestión de los supervisores. La primera parte se centró en la brecha que puede existir entre los propietarios y los supervisores, y en lo importante que es rodearse de un equipo dedicado y competente, aunque al principio tus supervisores no estén tan comprometidos con tu empresa como tú.

En esta entrada, hablamos de las formas en las que puedes salvar esa brecha, lograr que tus supervisores se entusiasmen con tu empresa y se comprometan con ella, de modo que aporten el nivel de dedicación y entusiasmo que necesitas para crecer y tener éxito.

Ayúdales a ver el panorama general

Uno de los mayores problemas que tienen las empresas con su estructura jerárquica es que, cuanto más te alejas de la cúpula, menos entiende la gente el objetivo general de la empresa y cómo encajan ellos en ese panorama. Cuando las personas no comprenden la importancia de su función, se muestran menos comprometidas, menos creativas y menos eficaces.

Es importante, sobre todo para tus supervisores, que comprendan no solo sus funciones específicas en el trabajo, sino también cómo esas funciones contribuyen a que la empresa alcance sus objetivos estratégicos generales. Parte de esto se puede lograr mediante conversaciones individuales, pero también resulta útil celebrar reuniones periódicas con tu equipo directivo.

«Asegúrate de que haya… objetivos para que todo el mundo sepa hacia dónde nos dirigimos durante el próximo mes, para que todo el mundo sepa en qué estamos trabajando durante el próximo trimestre y para que todo el mundo sepa en qué estamos trabajando durante el próximo año», dijo Johnny en el episodio de hoy.

El libro «Mastering The Rockefeller Habits» también sugiere fijarse lo que ellos denominan un objetivo «grande, ambicioso y audaz» (BHAG) sobre cómo quieres que sea tu empresa dentro de muchos años. Al involucrar a tus supervisores en estos objetivos, comprenderán mejor cómo su trabajo, y el de los guardias a los que supervisan, puede ayudar a la empresa a alcanzarlos.

Cómo hacer que tus reuniones sean interesantes

Por supuesto, el mero hecho de expresar tu visión no va a ser eficaz si no consigues que ninguno de tus superiores te escuche o se interese por ella. Con demasiada frecuencia, a la gente solo le gusta oírse hablar en las reuniones, por lo que es importante que te asegures de que tus superiores salgan de ellas habiéndose llevado algo concreto. Hay algunas tácticas que puedes utilizar para ayudar a aumentar el compromiso.

  • Involucrar a todo el mundo

    Elabora un orden del día con antelación para que los supervisores puedan prepararse para las reuniones y preparar preguntas y comentarios. Entre una reunión y otra, asígnales tareas concretas que deban completar antes de la siguiente reunión y que estén relacionadas con los objetivos generales.
  • Recopilar opiniones

    Ya hemos hablado de la importancia de recabar opiniones de los agentes, y es doblemente importante para tus supervisores. Tienes que escuchar sus inquietudes y hacer que participen en el proceso.
  • Varía tu enfoque

    Hay personas que responden mejor a un argumento analítico basado en hechos y datos, mientras que otras se dejan llevar más por un discurso emocional centrado en valores e ideales. Hay que utilizar ambos enfoques para conseguir que todo el mundo se sume a la causa.

Cómo los propietarios acaban con la participación

Lo peor que puede hacer un empresario que quiera involucrar a sus supervisores es negarse a delegar. Has nombrado a estas personas para ocupar puestos directivos, les has otorgado cierta autoridad; ahora es el momento de confiar realmente en ellas.

Otorga responsabilidades a tus supervisores, déjales participar en la consecución de los objetivos. Si no lo haces, nunca se comprometerán de verdad con tu visión. Escuchar lo que se dice en una reunión tiene sus límites; al final, tendrán que sentir realmente que son responsables de los resultados y que pueden resolver los problemas por sí mismos.

Es más, no delegar limita considerablemente tus oportunidades de crecimiento. Llegará un momento en el que te verás obligado a ceder responsabilidades de todos modos, y si aún no has dado a tus supervisores la oportunidad de trabajar por su cuenta y comprometerse con el negocio, te resultará difícil llevar a cabo la transición y crecer.

Sentar las bases

Una vez que hayas compartido la visión de tu empresa y hayas conseguido la implicación de tus supervisores, dispondrás de una base sólida para crear procesos claros que definan tus expectativas respecto a ellos. Solo después de haber compartido la visión podrás crear un proceso que tus supervisores comprendan y se sientan motivados a seguir.

La semana que viene hablaremos mucho más sobre cómo establecer procesos en la tercera parte de nuestra serie.