4 preguntas que debes hacerte antes de contratar a tu primer empleado de seguridad

El equipo de Trackforce

Trackforce

7 de febrero de 2019 · 5 minutos de lectura

17 de enero: Contratación

4 preguntas que debes hacerte antes de contratar a tu primer empleado de seguridad

Una buena selección de personal y la retención de los empleados son uno de los sellos distintivos de una empresa de seguridad de éxito. También pueden ser uno de los procesos más difíciles y con mayor repercusión a los que se enfrenta el propietario de una empresa.

Muchos propietarios de pequeñas empresas desempeñan múltiples funciones dentro de su organización; al principio se encargan de todo, desde el marketing y las operaciones hasta las ventas. Muchos supervisan a sus empleados sobre el terreno o visitan ellos mismos las obras durante un tiempo. El éxito conlleva la necesidad de delegar: no se puede hacerlo todo uno mismo para siempre. Con el tiempo, hay que encontrar a las personas adecuadas para que asuman cada una de estas funciones esenciales.

A pesar de lo que mucha gente piensa, la seguridad es un sector de atención al cliente y, sobre todo, un sector centrado en las personas. Los agentes y los responsables que contrates son la imagen de tu empresa. Solo por esta razón, unas buenas prácticas de contratación son fundamentales para el éxito. En el mundo de la seguridad, tu capacidad para evaluar las credenciales de una persona y saber cómo se comportará como empleado marca una gran diferencia.

¿Cuándo es el momento adecuado para contratar a tu primer empleado? Plantéate primero estas preguntas clave:

1. ¿Estás dispuesto a subir los precios?

Con el fin de atraer clientes, muchos directivos de empresas recortan sus operaciones para mantener las tarifas por debajo del mercado. Por supuesto, estas empresas parten de unos márgenes excepcionalmente ajustados. La contratación de nuevo personal suele compensarse de una de estas dos formas: o bien suben los precios, o bien se reducen los márgenes de beneficio.

Quedarse atrapado en una carrera a la baja no es deseable para ninguna empresa de seguridad, ya sea nueva o veterana. Siempre habrá alguien dispuesto a ofrecer un precio más bajo que el tuyo. Muchas de ellas infringirán la legislación laboral o pagarán a sus empleados en negro. Para las empresas que actúan con total transparencia, eso hace que sea una carrera imposible de ganar. En realidad, lo que quieres es conseguir el contrato sin ser la oferta más baja.

Si vas a subir las tarifas, ¿te encuentras en una posición que te permita hacerlo sin problemas? No se trata tanto de si «puedes aumentar el margen» como de si «estás creando valor para tus clientes». Y, lo que es igual de importante: ¿lo saben ellos?

En el sector de la seguridad, que no haya noticias es sinónimo de buenas noticias, pero también puede dar la impresión de que tu personal no está haciendo nada. ¿Elaboras informes de incidentes impactantes que reflejen lo que hacen tus agentes? Para poder subir tus tarifas, tienes que crear un valor por el que tus clientes estén dispuestos a pagar más. Si no puedes subir las tarifas a los nuevos clientes y seguir consiguiendo contratos, no estás en condiciones de contratar personal.

2. ¿Estás preparado para incorporar a una persona nueva?

Cada empresario tiene su propia forma de llevar las cosas, y enseñar a los nuevos empleados los procedimientos adecuados lleva tiempo. Las grandes empresas cuentan con personal encargado de formar a los nuevos empleados. Es probable que, en tu empresa, esa tarea recaiga sobre ti. Antes de contratar a alguien nuevo, pregúntate: ¿dispongo de procedimientos de incorporación para ese puesto?

No puedes dejarlo todo de golpe para incorporar a un nuevo empleado, pero tampoco puedes contratar a alguien y no darle ninguna orientación. La solución a este problema pasa por la preparación. Documentar un puesto en tu empresa facilita la incorporación de los nuevos empleados. Documenta tus procedimientos para la gestión de pedidos, las buenas prácticas en materia de contratos, la documentación y la interacción con los clientes. De ese modo, dispondrás de un registro de cómo quieres que se hagan las cosas, que podrá convertirse en material de formación para los nuevos empleados.

3. ¿Tiene este puesto un impacto directo en los ingresos?

La contratación nunca es un proceso que no afecte a los ingresos. Los responsables de la empresa pueden optar por contratar a empleados que generen ingresos (y generen más costes operativos) o que ayuden a dirigir las operaciones (y aumenten los gastos generales). Es importante encontrar el equilibrio adecuado.

Sin embargo, eso no quiere decir que la contratación sea un pozo sin fondo. Los profesionales de la seguridad saben mejor que nadie que realizar una inversión que no genera beneficios de forma directa puede mejorar los resultados en todas las operaciones; al fin y al cabo, ¿no es eso precisamente lo que hacen los servicios de seguridad por sus clientes? Contratar a un responsable de operaciones puede liberarte para dedicarte a las ventas. Contratar a personal de ventas debería liberarte para dedicarte a las operaciones.

Comprende cómo funciona tu empresa y en qué aspectos necesitas ayuda; no contrates solo para cubrir una necesidad puntual. Da un paso atrás y piénsalo: ¿este puesto va a generar ingresos al mejorar la satisfacción de nuestros clientes? Toma tus decisiones teniendo en cuenta tanto el aspecto económico como el sentido común.

4. ¿Conoces la legislación y las prácticas locales en materia de contratación?

Ninguna guía de contratación debería pasar por alto los aspectos legales. No te expongas a problemas. Consulta con tus abogados laboralistas para asegurarte de que cumples con la legislación durante el proceso de contratación. En un estado como California, es posible que los nuevos empleados deban disponer de certificaciones, licencias y/o cualificaciones específicas para poder desempeñar puestos esenciales en tu empresa.

En resumen:

Antes de contratar a tu próximo empleado —y, sobre todo, antes de contratar a tu primer empleado—, tómate un momento para reflexionar y piensa en cómo afectará esa decisión a tu empresa.

¿Tu decisión es fruto de un crecimiento constante y sostenible, o quizá tus recursos se podrían aprovechar mejor en otro ámbito? ¿Estás preparado para compensar los nuevos costes salariales mediante un aumento de los precios u otras medidas de reducción de gastos? ¿Estás preparado para incorporar de forma eficiente a la persona que contrates?

La contratación es una parte fundamental del crecimiento. Contar con un equipo directivo en expansión y un personal sólido entre bastidores es esencial para el éxito de una empresa. Con un poco de planificación, encontrarás a las personas adecuadas para que tu empresa prospere.