Cómo convertir a los guardias de seguridad normales en empleados de primera categoría

El equipo de Trackforce

Trackforce

7 de agosto de 2018 · 5 minutos de lectura

8 8 1820blog20image

Cómo convertir a los guardias de seguridad normales en empleados de primera categoría

Cuando se piensa en un guardia de nivel «C» normal y corriente, pueden venir a la mente palabras como «mediocre» o «desmotivado». Sin embargo, los guardias de nivel C deberían considerarse una oportunidad de crecimiento y estabilidad para tu empresa de seguridad.

Youtube video

Advertencia: en esta entrada hay muchas referencias a letras... He intentado reducir al mínimo las referencias a los «guardianes C» y a las personalidades de «tipo A», pero aún así hay bastantes.

La historia

Cuando dirigía mi empresa de seguridad, siempre intentaba encontrar formas de sacar el máximo partido a mi plantilla de guardias. Hice todo lo posible por contratar a los mejores agentes, pero los que rendían más acababan costando más y se marchaban al cabo de seis meses para avanzar en sus carreras en el ejército, las fuerzas del orden u otros sectores mejor remunerados.

Así que llegué a ser muy bueno sacándole el máximo partido al guardia medio, o como yo los llamaba, los «guardias C».

¿Quiénes son tus «C» Guards?

Tus C-Guards son los chicos que están dispuestos a acudir cuando hace falta y a esforzarse al máximo. Simplemente carecen, por la razón que sea, de la capacidad que podría tener un agente de primer nivel.

Puede que no tengan grandes dotes para escribir, que sean despistados, que no tengan muy buen aspecto y que les falte un poco de tacto social.

Los alumnos del grupo C tienen buenas intenciones, pero parece que no consiguen alcanzar el nivel A de sus compañeros debido a su falta de memoria, a su capacidad o a algún factor que escapa a su control.

Por ejemplo, algunos clientes de alto perfil podrían preferir un guardia de seguridad más joven y atractivo en lugar de uno de más edad o con sobrepeso. Los guardias de categoría C compensan con su lealtad lo que les falta en experiencia o aspecto físico.

Los guardias del tipo C son valiosos, pero quizá necesiten un poco más de ánimo y supervisión. No son empleados perezosos que intentan tomar atajos.

Cuanto más tiempo lleves en el sector de la seguridad, más te darás cuenta de que el 90 % de la dificultad de gestionar a los guardias radica en sacar el máximo partido a tus guardias de categoría C. Y esa dificultad empieza ya en el proceso de selección.

Empieza por la contratación

Una estrategia de contratación que se centre únicamente en seleccionar al 10 % de los mejores empleados disponibles probablemente te dejará con falta de personal. Tienes que perfeccionar la capacidad de formar a los guardias de los niveles C y B para que se conviertan en empleados de alto rendimiento.

El primer paso consiste en identificar a los posibles «C Guards» durante el proceso de selección. Para descubrir esta mina de oro sin explotar de empleados, tendrás que ir más allá del currículum y buscar la lealtad y la fiabilidad.

Según mi experiencia, los mejores empleados, los que permanecían más tiempo en la empresa, tenían una personalidad de tipo S.

Busca personalidades de tipo S

El tipo de personalidad «Tipo S», según DISCProfile.com:

  • se basa en la cooperación, en las oportunidades de ayudar y en el agradecimiento sincero
  • da prioridad a la prestación de apoyo y al mantenimiento de la estabilidad
  • es tranquilo, paciente, predecible, reflexivo, estable y coherente.
  • puede verse limitado por su indecisión, su excesiva complacencia y su tendencia a evitar los cambios
  • pueden temer el cambio, la pérdida de estabilidad y ofender a los demás.
  • valora la lealtad, el ayudar a los demás y la seguridad

Las personas con personalidad de tipo S son excelentes directivos, pero necesitan orientación, reconocimiento y formación, a diferencia de los directivos con un tipo de personalidad dominante que desean liderar, proponer cambios y ascender dentro de la organización.

Tras la contratación de un directivo, utilicé la tecnología y un estilo de gestión participativo para formarlo y mejorar su rendimiento.

Gestión eficaz del personal de seguridad

Sacar el máximo partido a los guardias «C» no se limita al proceso de formación habitual. Debes demostrarles constantemente tu compromiso con ellos.

Ofréceles oportunidades para que asuman puestos y responsabilidades que se adapten realmente a su personalidad y a sus preferencias.

Trasládalos periódicamente a nuevos puestos para que conozcan diferentes áreas de la empresa, hasta que encuentren un puesto que se adapte bien a ambas partes. Cuando encuentres ese puesto ideal, es probable que permanezcan en él durante varios años.

Utiliza la automatización para supervisar el rendimiento

El software de gestión de guardias puede ayudarte a determinar qué se necesita en un lugar concreto y a recibir alertas si no se cumplen esos requisitos.

Esto no solo ayuda a tus empleados a comprender lo que se espera de ellos, sino que también te permite adelantarte a los problemas antes de que afecten a la relación con el cliente.

Con una solución de gestión de guardias, puedes asignar guardias de categoría C a las instalaciones y tener la seguridad de que el trabajo se está llevando a cabo.

Recompensar a los guardias leales

Si un agente sigue esforzándose y demuestra estar preparado para asumir más responsabilidades, plantéate ascenderlo a un puesto de mayor nivel dentro de la empresa. Mostrar a los guardias que existe la posibilidad de ascender les anima a permanecer en la empresa.

Otras opciones de recompensas a menor escala podrían consistir en ofrecer reconocimiento (una placa de «Empleado del mes») o recompensas (un vale de regalo o una entrada de cine) por un trabajo bien hecho.

Contenido relacionado >> Aquí tienes 25 incentivos para empleados que no suponen un gran gasto.

En resumen

Gana la batalla de la gestión de guardias invirtiendo en tus guardias de clase C.

Los guardias C pueden ser un activo valioso y deben considerarse una oportunidad para sentar las bases de una fuerza de seguridad sólida en su empresa. Para sacar el máximo partido a sus guardias C, le recomendamos que tenga en cuenta lo siguiente:

  • Contrata a directivos con una personalidad de tipo S, que suelen valorar la estabilidad y se resisten al cambio.
  • Haz que tus guardias de C se sientan parte del equipo mediante la formación y la comunicación con la dirección.
  • Mantener el rendimiento de los agentes mediante el uso de la tecnología.
  • Recompensa a los empleados por un trabajo bien hecho ofreciéndoles oportunidades de crecimiento y reconocimiento.

Sacar el máximo partido a tus C Guards es la clave para contar con una plantilla fiable. Una plantilla fiable contribuye de manera decisiva a la fidelización de los clientes y al crecimiento de los resultados.