¿Deberían las empresas de seguridad realizar pruebas de detección de drogas y alcohol a sus empleados?
Trackforce
30 de septiembre de 2016 · 4 minutos de lectura

¿Deberían las empresas de seguridad realizar pruebas de detección de drogas y alcohol a sus empleados?
Los agentes de seguridad suelen estar sometidos a un mayor nivel de escrutinio que los empleados de otros sectores. Garantizar la seguridad de las personas y los bienes que tienen la misión de proteger es una prioridad absoluta; pero, ¿qué ocurre si la amenaza proviene de los propios empleados?
Cada vez son más las empresas de seguridad que se plantean realizar pruebas de detección de drogas y alcohol para proteger su empresa y garantizar la seguridad de sus clientes. Descubre las ventajas y los inconvenientes de estas pruebas para determinar si son la opción adecuada para quienes trabajan en el sector de la seguridad.
Las ventajas de las pruebas de detección de drogas y alcohol
Una de las ventajas, especialmente para quienes trabajan en el sector de la seguridad, que lleva a las empresas a realizar pruebas de detección de drogas y alcohol es la reducción de la responsabilidad civil. Los guardias y los empleados que trabajan bajo los efectos de las drogas o el alcohol tienen más probabilidades de causarse daños a sí mismos y a otras personas. Mediante la implantación de pruebas aleatorias de detección de drogas, las empresas pueden garantizar que los empleados estén en plenas facultades mentales mientras están de servicio.
Las pruebas de detección de drogas y alcohol también pueden evitar que las empresas contraten a personas con estos problemas. Al evaluar a los posibles empleados, las empresas evitan contratar a candidatos con problemas crónicos de abuso de sustancias cuya adicción podría extenderse al lugar de trabajo. Las pruebas aleatorias de detección de drogas también pueden ayudar a las empresas a identificar y atender a los empleados que han caído en un problema de abuso de sustancias. Al ofrecer rehabilitación y apoyo, las empresas pueden ayudar a los empleados con experiencia a recuperarse y volver a desempeñar sus funciones laborales lo antes posible.
Los inconvenientes de las pruebas de detección de drogas y alcohol
Las pruebas de detección de drogas se han convertido en un gran negocio para los laboratorios y centros privados. Las pruebas realizadas en laboratorios privados pueden costar miles de dólares incluso a las empresas más pequeñas y, atraídas por ese «dinero fácil», han surgido muchas organizaciones dispuestas a sacar provecho de la situación sin comprender adecuadamente cómo funcionan estas pruebas. Los protocolos poco rigurosos y la falta de conocimiento sobre los procedimientos de laboratorio adecuados hacen que estos centros de pruebas sean propensos a cometer errores.
Además, las pruebas de detección de drogas no están estandarizadas ni entre distintos tipos de pruebas ni entre distintas sustancias. En una muestra de orina, un consumidor de marihuana puede dar positivo hasta 30 días después del consumo, mientras que un consumidor de heroína puede eliminar la droga de su organismo en tan solo dos días. Los resultados de las pruebas de detección de drogas también pueden malinterpretarse si no los evalúa un toxicólogo o un médico. Los medicamentos de venta libre, como el jarabe para la tos Robitussin y el inhalador Vicks, pueden provocar resultados falsos positivos y, sin una prueba de confirmación, las empresas podrían despedir indebidamente a un empleado. Las empresas que decidan realizar pruebas de detección de drogas deben asegurarse de que la empresa a la que elijan para realizarlas garantice la correcta identificación de las muestras y confirme los resultados positivos.
Las pruebas de detección de drogas tienen un aspecto relacionado con el personal que muchas empresas no tienen en cuenta. Estas pruebas pueden percibirse como una afrenta personal para los empleados que no consumen sustancias, lo que puede minar la moral de la plantilla y provocar que buenos guardias decidan abandonar el puesto. Encontrar el equilibrio adecuado entre la confianza y la verificación en el sector de la seguridad es todo un reto, y algunos empleados pueden considerar que las pruebas aleatorias de detección de drogas y alcohol son demasiado intrusivas para su gusto.
Tomar la decisión correcta
En definitiva, la decisión de implantar pruebas de detección de drogas para los profesionales de la seguridad es algo que conviene evaluar caso por caso. Precisamente en el ámbito de la seguridad, garantizar que los empleados sean de confianza y no se vean afectados por las drogas o el alcohol es fundamental para ofrecer un servicio excelente, pero es imprescindible comprender las limitaciones de estas pruebas.
Las empresas que decidan llevar a cabo pruebas de detección de drogas y alcohol deben encontrar un laboratorio fiable que las realice y comprender todas las limitaciones que conllevan dichas pruebas. Asimismo, deben mantener un diálogo abierto con los empleados para garantizar que nadie se sienta menospreciado o engañado durante las pruebas. Si se aplica con prudencia, un protocolo de pruebas de detección de drogas y alcohol puede salvar vidas y medios de subsistencia, al tiempo que reduce la responsabilidad civil de la empresa.
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